¡Tengo que contarles una buena noticia! Bueno, me habían diagnosticado bipolaridad el año pasado y me plancharon con medicamentos. En un acto de fe, dejé de tomarme los medicamentos que eran para ese diagnóstico específico, después que estuve en su casa ; se suponía que no podía dejar de tomlos (porque como aparte estaba tomando antidepresivos me podía pasar al polo de la manía, el polo eufórico de la bipolaridad o trastorno del ánimo maniaco-depresivo) y eso nunca sucedió, cosa que les pareció muy extraño a mi familia. Seguí tomando solo antidepresivos como hasta julio y después me aburrí y no quise ver más ni psicóloga ni psiquiatra porque no sentía mucha ayuda...

La semana pasada fui a ver a un nuevo psiquiatra (que a mi mamá le habían dicho que era muy bueno), y le conté todo lo que me ocurrió el año pasado, y me dijo que yo en ningún caso era bipolar que solo era inestable emocionalmente y un poco impulsiva, pero eso tenia que ver más bien con rasgos de personalidad (modificables con psicoterapia) pero, no era un trastorno del ánimo como lo es la bipolaridad que básicamente tiene un tratamiento farmacológico y casi de por vida...

Esto me tiene muy contenta, era algo que yo sospechaba, porque ese médico de la clínica donde estuve tiene fama en La Serena de encontrar a todo el mundo bipolar y el propio doctor que vi la semana pasada me lo confirmó.

¡Que bien me siento! liberada del famoso rotulo por el cual todos se espantaron el año pasado. ¡GLORIAS A DIOS!

Bueno, eso era lo que tenía que contarle ¡ah! y recién escuché su último mensaje en audio, obviamente me apropiaré de todo las cosas que le he pedido al Señor este año: Salud, trabajo, amor.

¡Ya tengo la primera petición con respuesta!

Un abrazo grande,

Johanna

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