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El Ministerio Bendecidos para Bendecir nació en el año 2004, desde los Estados Unidos, en donde nuestro pastor Josué Muñoz se hallaba pastoreando por más de 20 años, la primera fase de la génesis del ministerio, fue por un programa radial, “Hablemos de nuestra fe”, el cual se transmitió de manera constante durante más de tres años, de lunes a viernes en Radio Armonía. Había tal impacto en la hermandad chilena, que se hizo necesario venir a Chile para dictar unas conferencias acerca del tema preponderante de nuestro pastor, la bendición en Cristo. Durante su adolescencia y juventud, nuestro pastor Josué vio cómo en la iglesia de ese tiempo y aún de hoy día tenía una mentalidad de pobreza, se exaltaba como virtud la pobreza, pero nuestro pastor a través de su experiencia y caminar en fe vio que esto era una mentalidad que impedía la bendición a los hijos del Señor, de ahí que por el tema de la fe y la bendición de muchas partes comenzaron a tener testimonios de muchísimos hermanos de la bendición por la fe y por el ser generosos con Dios y su obra, comenzándose a formar un grupo que desde Chile escuchaba ansiosamente sus mensajes y esperaba las visitas de nuestro pastor, que cada vez se hicieron más frecuentes. De allí nace la iglesia un 19 de Septiembre de 2005, teniendo su primera sede en Vicuña Mackenna 207, donde en poco más de año y medio ya había una congregación de 140 hermanos. Junto con la formación de la congregación, Dios impacta a nuestro pastor con un llamado que el nunca pensó, y este fue que debía dejar su congregación en Estados Unidos y venirse a Chile para liderar un mover muy especial de Dios que solo estaba gestándose por obra y gracia del Espíritu Santo. Así, nuestro pastor Josué obedeció, dejando su iglesia, casa y una empresa muy bendecida y pujante que vendió con clientela y todo, y emprendió el nuevo desafío que Dios le presentaba. El venirse de allá era algo irrisorio para quienes conocían la bendición que él tenía allá, junto con sus hijos de los cuales solo uno había nacido en Chile y se fue de acá muy pequeño, pero el resto había nacido en ese hermoso país y con la mentalidad de allá, un cambio radical, después de experimentar una vida en donde las cosas funcionan, venirse acá en donde todo funciona a medias, donde se vive o sobrevive cada día en un ambiente muy complicado, pero en fin, Dios así lo ha bendecido y su ministerio ha sido respaldado por Dios, que es lo verdaderamente importante, cuando Dios es el que te guía y tu ves cómo él hace, lo cual nos hace más humildes para decir que esta es solo su obra, en la cual no se puede ni aún llamar “mi iglesia”, porque es Dios el dueño y Señor de la obra. Después en el año 2006, se llega al local de Alameda 341, en donde la iglesia creció en forma impactante llegando ahora a tener una iglesia de más de 500 hermanos. Juntamente con estos cambios, nuestro pastor Josué pasa de predicar en la radio a predicar en la televisión, en Enlace, donde se emite el programa “hablemos de fe”. Todo esto ha sido una bendición de Dios, ya que Dios ha sido el que ha abierto las puertas y dado los recursos para así hacerlo. Nuestro pastor ante la pregunta ¿para donde va el ministerio?, responde que no lo tiene claro, porque Dios siempre le está sorprendiendo, es más, cuando nosotros hacemos planes, muchas veces en ellos no se ve reflejada la voluntad de Dios, de ahí que nuestro pastor tiene una apertura constante a lo que Espíritu Santo quiera hacer, debido a eso se ha proclamado ayuno un sábado cada mes para que el ministerio se humille ante el Señor, y así se deseche todo orgullo o vanidad, que es uno de los principales factores de impiden que Dios pueda hacer cosas más grandes en nuestro medio. Estamos ciertos que estos son tiempos en que hay que creerle a Dios y siempre depender de él, porque de lo contrario, la soberanía de Dios no se expresa en la iglesia y el no puede bendecir una obra en la cual El no tenga la manija, es por ello mejor que nosotros bailemos a son de la música que él toca, y así hagamos visible y real su reino en medio de nosotros. En resumen, somos un ministerio que aspira a que la soberanía de Dios sea total en la iglesia, que seamos un canal de bendición para nuestro país y al resto del Cuerpo de Cristo y que podamos proclamar el evangelio de la gracia y amor de Dios por todos los medios posible bajo la unción del Espíritu Santo y que estemos a la vez consagrados a adorar y servir a nuestro Señor Jesucristo, quien es la razón de nuestro vivir.
Visión
El Ministerio Bendecidos para Bendecir tiene como visión trabajar bajo la dirección y poder del Espíritu Santo y su Palabra siendo un ministerio Cristo céntrico que vive por fe y para fe, que comparte el evangelio de la Gracia para la restauración, bendición y consolidación de los hermanos y que estos también puedan desarrollarse para ser cada vez más semejantes a Cristo y llegar servir con sus dones y ministerios en la edificación de la Iglesia.
Misión
Ser una iglesia y ministerio integral que viva de acuerdo a Juan capítulo 17, de acuerdo al corazón de Dios.
- A: Que viva en Alabanza y Adoración a nuestro Señor Jesucristo.
- E: Que entregue una Enseñanza no adulterada de la Palabra de la Dios y la vida cristiana en donde todo sea para la Edificación del Cuerpo de Cristo.
- I: Que tenga una Identidad en Cristo Jesús, en donde sean Incorporados e Integrados de manera acogedora todos los que llegan a la iglesia.
- O: La Oración como forma de dependencia de Dios y con una Organización de acuerdo a modelo divino.
- U: Que la Unidad sea promovida y enseñada dentro de la iglesia donde tengan cabidas todos los miembros del Cuerpo de Cristo.
En resumen: ser una familia cristiana que alcance con la salvación, discipule y restaure al nuevo cristiano a la vez que proclame un evangelio integral que alcance a todo nuestro país y el mundo.
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